AMD Radeon R9 Fury X Series

por Javier Rodríguez 24/06/2015 32
Frecuencias
RAM e interfaz
Conectividad
Precio
Web
1050MHz GPU, 1gbps HBM
4GB HBM, 4096-Bit
3xDP 1.2, 1xHDMI 1.4a
699 Euros

Introducción

Debo decir que todo el renombrado de la gama anterior de AMD de la semana pasada no me hizo mucha ilusión, es más, me preocupó. Es normal que algunos modelos, sobre todo de gama baja, reciban cambios de nombres para igualar toda la oferta, pero esto fue un renombrado masivo. Al menos los fabricantes, cada integrador, sí parecen haber mejorado sus diseños para ofrecer alguna ventaja a los nuevos clientes de estas gráficas.

Dicho esto, es el momento de centrarse en la verdadera novedad de AMD. Las nuevas Fury Series. Una nueva arquitectura con cambios radicales en el concepto que tenemos de tarjeta gráfica. Un diseño radical donde ya no hay memorias y GPU sino un conglomerado sobre una base de silicio que quizás no se vea acompañada por la capacidad de fabricación que tiene el partner de AMD para producir estos chips, TSMC, que es el mismo que usa Nvidia y que lleva estancado en estos chips complejos en los 28nm desde hace ya algún tiempo.

Una nueva arquitectura, un nuevo concepto de memoria

El Fiji, el chip que da vida a esta gama, incorpora un diseño sin precedentes sobre todo en lo referente al bus de memoria incorporado. También se introducen mejoras a otros niveles sobre la base de la arquitectura GCN 2.0 de AMD.  

Hasta ahora todas las tarjetas, salvo excepción en modelos de diseño a medida para aplicaciones muy concretas, contaban con una GPU principal y un bus de memoria más o menos grande con un framebuffer identificable por esa serie de chips que rodeaban, incluso en ambas caras del PCB de la tarjeta, a la GPU. Cuanta más RAM más chips.

AMD incorpora una nueva tecnología en esta tarjeta denominada HBM (High Bandwidth Memory) que se incorpora, en cierta forma, al encapsulado del procesador en forma de estructura tridimensional. La memoria comparte un sustrato con la GPU, no directamente el mismo “die” y ésta se configura en capas apiladas que reducen de forma notable la necesidad de espacio para su incorporación y, más importante, la energía necesaria para su funcionamiento.

De este modo se consigue una reducción de espacio de casi a la mitad sobre una configuración tradicional a la vez que se reduce de forma notable la necesidad eléctrica de la tarjeta y, por tanto, su aprovisionamiento de fases de alimentación. El interfaz de comunicación está formado por un bus de 4096-Bit que logra un ancho de banda de 512GB/s, el más alto que podemos encontrar a día de hoy. Estas unidades contarán con 4GB de Framebuffer, algo corto para algunos juegos en 4k pero ésa, sin duda, es una de las limitaciones de este nuevo concepto.

Esta nueva arquitectura trae consigo muchas mejoras, sobre todo en el formato de la tarjeta, pero no nos engañemos, esta tarjeta sigue manteniendo unos requerimientos de refrigeración que no se pueden contentar con un simple ventilador y un pequeño disipador, que es lo que entraría en este formato tan reducido, de menos de 200mm de largo.