Razer DeathAdder Elite

por Javier Rodríguez 30/11/2016 3
Sensor
Interfaz
Otros
Precio
Web
Óptico 16000dpi
USB
RGB, 1000hz
79,99 Euros

Introducción

Los ratones ópticos están de moda. Los juegos online, y los campeonatos eSports, han devuelto el interés de los usuarios por una tecnología que hace un par de años prácticamente habíamos dado por amortizada en beneficio de los sensores laser más rápidos y precisos. Las razones son diversas, pero a mí me gusta pensar que esta tendencia la podemos extrapolar a otras tecnologías “olvidadas” como los teclados mecánicos.

Este ratón puede suponer un antes y un después en la tecnología óptica puesto que ofrece prestaciones de sensor láser gracias a una nueva generación de sensores que pueden hacer peligrar la hegemonía técnica de una tecnología que lleva años siendo muy superior en definición y velocidad.

Sensores ópticos de alta definición y técnica

Razer denomina a este modelo como su ratón para eSports y sin duda es un ratón capacitado para ello, pero también lo son muchos otros ratones de su gama y también, como no, de su competencia. La diferencia es que este ratón lleva el concepto de sensor óptico hasta límites que hasta ahora no se conocían con un sensor capaz de desarrollar 16000dpi sin interpolación, resolución óptica real sin manipulaciones a nivel de software.

El sensor del Razer DeathAdder Elite tiene una resolución poco habitual pero no es interpolada. Es decir, que no se calcula el movimiento en base a puntos intermedios, sino que realmente es capaz de dar toda la resolución que promete. Este nivel de resolución se traduce también en una aceleración sobresaliente con 450IPS (pulgadas por segundo) lo que hace de él uno de los sensores más capacitados más allá de la categoría de sensores ópticos, donde precisamente es una excepción.

Esta capacidad añadida se puede configurar mediante la electrónica completa de este ratón y al ecosistema de software que ofrece Razer para todos sus periféricos. La configuración del Deathadder Elite es, por otro lado, clásica. Cuerpo bien moldeado para diestros, tacto perfecto, botones principales integrados en el cuerpo y la configuración de botones habitual. Razer remata bien los laterales con goma para el agarre y dos bases de teflón para un deslizamiento perfecto en cualquier superficie.

Los botones son los habituales de un ratón gaming para FPS, RTS o MOBA. Es decir, dos botones principales bien integrados en el cuerpo del ratón, una rueda central con el habitual botón integrado y dos botones en el lateral izquierdo. Son los botones que pediríamos a un ratón de trabajo y también los que encontraremos habitualmente en un ratón para jugar a este tipo de juegos. También tendremos dos botones de cambio rápido de resolución en la parte superior, detrás de la rueda de desplazamiento vertical.

Razer nos permite programar completamente cualquiera de los botones. Todos usan interruptores mecánicos desarrollados por Omron en colaboración con Razer. Ofrecen 50 millones de pulsaciones y un clic rápido, con buena respuesta, y de sonido clásico y tacto perfectamente perceptible. Ofrecen la calidad que buscamos en un ratón con estas referencias.

El peso está bien equilibrado y el sensor perfectamente centrado. Encontraremos dos zonas de iluminación y el cableado típico de Razer, flexible y bien protegido acabado en un conector USB de tipo 2.0 que le permite desarrollar velocidades de actualización de 1ms (1000Hz) con saltos configurables por el usuario.