Conoce a fondo la última tarjeta de sonido de TerraTec, la Aureon FireWire 7.1

por Carlos 07/08/2004 ...

Los ordenadores pueden tener muchos usos, se encuentran en las empresas, colegios, hogares, etc. Todos éstos son básicamente iguales, tienen una placa base, disco duro o memoria RAM, pero en otros aspectos podremos adaptarlos a nuestras necesidades.

Es decir, para que nos entendamos, y pondremos el ejemplo sobre el que tratará el artículo.

Imaginemos un ordenador de oficina, el que sea capaz de reproducir música no parece lo más importante, de hecho en la mayoría de estos casos no se puede ya que la tarjeta de sonido ha sido omitida de la configuración.

Pero en el extremo opuesto está un ordenador doméstico. Aquellos que lo usen, por ejemplo, para jugar no podrán imaginarse hacerlo sin sonido. Lo que venimos a decir es que, según para qué esté pensado el ordenador, el sonido puede tener más o menos importancia.

Será por lo tanto el usuario el que elija no sólo si instala la tarjeta o no, si no cual instala. Pero antes de nada, vamos a diferenciar los posibles tipos, pues si no sabemos entre cuales podemos elegir nos resultará imposible hacerlo.

Principalmente veremos dos grupos, el primero de ellos compuesto por las tarjetas de sonido integradas. A la mayoría nos sonarán, la mayoría de las placas base, si no todas, las incluyen ya.

Es simplemente un chip más en nuestra placa base. Esto ofrece ventas y desventajas. Las ventajas, por poner algunas, podrían ser el abaratamiento final del ordenador, la facilidad de instalación o el no gastar ranuras PCI.

Las desventajas también son importantes. Por ejemplo la calidad de sonido. No podemos esperar que la tarjeta de sonido que integre nuestra placa base ofrezca los resultados de otras que pueden costar bastante más que la propia placa base.

Por lo tanto el conformarnos con la integrada o instalar una aparte dependerá del uso que vayamos a darle, sistemas de reproducción de DVD, juegos con mucha calidad, etc.

Pero si tenemos que dejar algo claro, aunque para la mayoría sea algo bien sabido, el tener una tarjeta de sonido integrada no nos impide instalar otra más.

El segundo grupo, si hacemos memoria recordaremos que el primero era el de las integradas, está compuesto por todas las demás. En un principio todas las demás eran sólo mediante tarjetas, ya fuesen PCI o ISA. Seguro que muchos habremos tenido una tarjeta de Creative de 16 bits cuyo tamaño nos resulta hoy desmesurado.

Pero no nos distraigamos. Éstas tarjetas son ahora únicamente PCI y ofrecen unas características muy superiores a las ofrecidas por las integradas, como ya comentamos antes. Muchas de ellas incluyen aparte un módulo instalable en una bahía de 5 y 1/2 que suele incluir conexión FireWire, control remoto mediante mando a distancia, y muchísimas otras cosas que no encontraremos de ningún modo en las integradas.

Deducimos sin ningún problema, por lo tanto, que si necesitamos una buena calidad de sonido lo que necesitaremos será una tarjeta aparte de la integrada, pues esta no será capaz de ofrecernos la calidad que necesitaremos.

Podemos recurrir a las PCI que ya conocemos, pero aun hay otros tipos.

Este tercer tipo, que es el más reciente y el que nos interesa para este artículo, son las tarjetas de sonido externas. Suelen tener un tamaño relativamente reducido, aproximadamente el de un router, y se conectan mediante USB o FireWire.

Las ventajas sobre las internas en este caso son tan obvias. En ambos tipos podremos encontrar lo que busquemos pues continúan evolucionando y tomando características entre sí.

Pero el hecho de que sea externa ofrece algunos alicientes. Por ejemplo, y quizás sobretodo, para aquellos usuarios de portátiles que no quieran, por el hecho de ser usuarios de portátiles, perder calidad de sonido. Mucha gente usa los portátiles para ver películas en DVD y los altavoces de sus ordenadores, que suelen ser estéreos, no les permiten apreciar todos los detalles, por lo que recurren a una tarjeta externa.

Pero claro está, este es sólo uno de los muchos casos que podremos encontrar, sería un poco tonto comprarse una tarjeta de este tipo sólo para escuchar bien las películas.

Así pues, deducimos de todo lo dicho hasta ahora que en el caso de necesitar una tarjeta de sonido podremos recurrir a la que integre nuestra placa base, a una interna por ranura PCI o a una externa.

También que cada una de ellas está destinada a un tipo de usuarios concretos y que resulta un gasto inútil comprar algo que no vamos a usar, es decir, no nos hará falta una tarjeta que soporte un sistema de altavoces 7.1 si vamos a tener unos estéreos.

Por lo tanto hay que saber bien que nos ofrece cada tarjeta y que necesitaremos antes de realizar ninguna compra. Hoy nos centraremos en las externas, más concretamente el modelo que hemos analizado.

Pertenece a TerraTec, una empresa que surgió hace 10 años, en 1994, en Alemania, y que trabaja principalmente con productos de vídeo y audio.

El producto en sí se llama Aureon FireWire 7.1, es el último modelo de una serie que ha ido cosechando adeptos gracias a su calidad al trabajar con el audio y su facilidad de uso e instalación.

Por lo tanto, después de esta pequeña introducción al campo de las tarjetas de sonido, comenzamos con la TerraTec Aureon FireWire 7.1.