Epic despedirá a más de 1.000 empleados para contener el golpe de Fortnite y reordenar su negocio
por Edgar OteroEpic Games afronta un nuevo ajuste de gran tamaño con el despido de más de 1.000 empleados, según ha comunicado Tim Sweeney en una nota interna enviada a la plantilla este 24 de marzo de 2026. El consejero delegado explica que la compañía se ha visto obligada a tomar esta decisión después de comprobar que vuelve a gastar bastante más dinero del que ingresa, en un escenario marcado por la menor participación de los usuarios en Fortnite desde 2025 y por un mercado del videojuego más complicado.
En su mensaje, Sweeney señala que este recorte llega acompañado de más de 500 millones de dólares en ahorros adicionales localizados en contratación, marketing y eliminación de vacantes. Con ello, Epic busca estabilizar su estructura y evitar que el deterioro de sus cuentas siga ampliándose. La idea, según expone el directivo, es ajustar el tamaño de la empresa a una realidad económica menos favorable que la de los años en los que Fortnite actuaba como un motor mucho más sólido.
La referencia central del mensaje es precisamente Fortnite. Aunque Epic insiste en que sigue siendo uno de los juegos más exitosos del mundo, reconoce que le ha costado recuperar la misma regularidad de otras etapas. En otras palabras, el problema no es solo que el título siga funcionando, sino que ya no mantiene con la misma facilidad el ritmo de atención, actividad y monetización que permitió a la empresa expandirse con tanta fuerza.
El nuevo ajuste agrava una tendencia que Epic ya arrastraba desde 2023
No es la primera vez que Epic recurre a despidos para contener costes. En 2023, la compañía ya aplicó un recorte de plantilla del 16 %, una medida con la que intentó corregir el mismo desequilibrio entre gasto e ingresos. Aquel movimiento ya dejaba ver que el crecimiento de Epic empezaba a perder impulso y que la compañía necesitaba revisar una estructura que se había dimensionado para un contexto más favorable.
El ajuste anterior no solo incluyó despidos, sino también otros movimientos para aligerar el grupo, como la salida de negocios ajenos a su núcleo principal. Sin embargo, el nuevo anuncio confirma que el problema no era puntual. La compañía ha seguido bajo presión y el menor tirón de Fortnite ha devuelto al primer plano una debilidad que Epic no ha conseguido resolver de forma definitiva durante estos últimos años.
El caso, además, coincide con un momento en el que otras grandes empresas del sector también están reordenando sus plantillas. A comienzos de 2026, Ubisoft anunció el despido del 18 % de su plantilla dentro de su propio proceso de reestructuración. Aunque cada caso responde a factores distintos, ambos reflejan la presión que atraviesa la industria para reducir costes y concentrar recursos en las áreas que consideran más rentables.
En la carta remitida a los trabajadores, Sweeney menciona además varios factores de mercado que complican el contexto, entre ellos un crecimiento más lento, un menor gasto de los usuarios y una economía de costes más dura. También apunta a que las actuales consolas venden menos que las de la generación anterior. Aun así, el directivo admite que Epic arrastra dificultades propias, especialmente en su capacidad para mantener el atractivo de Fortnite con la intensidad de otras etapas.
Fortnite, móviles y Unreal Engine 6 centran la hoja de ruta tras los despidos

Tras justificar el ajuste, Sweeney dibuja la siguiente fase de la compañía. La prioridad pasa por reforzar Fortnite con contenido de temporada, novedades jugables, historia y eventos en vivo que ayuden a recuperar tracción. La empresa también quiere acelerar el desarrollo de sus herramientas y mejorar la transición desde Unreal Engine 5 y UEFN hacia Unreal Engine 6, una pista clara de por dónde pasa ahora su estrategia para sostener el negocio.
Junto a ello, Epic insiste en que todavía está en las primeras fases de su regreso a móviles y en la optimización de Fortnite para el mercado masivo de smartphones. Ese punto es relevante porque muestra que la empresa sigue viendo margen de crecimiento fuera del ecosistema tradicional de consolas y PC, aunque necesita hacerlo con una base más contenida y con menos margen para el error que en etapas anteriores.
Sweeney también quiso dejar claro que los despidos no guardan relación con la inteligencia artificial. Según su explicación, cualquier mejora de productividad ligada a estas herramientas refuerza la necesidad de contar con desarrolladores capaces de crear mejor contenido y mejor tecnología. La aclaración busca frenar una lectura cada vez más habitual en el sector, donde muchos recortes se interpretan como parte de una sustitución por automatización.
Epic asegura que los empleados afectados recibirán al menos cuatro meses de salario base, una cuantía mayor según antigüedad, además de cobertura médica ampliada y mejores condiciones para sus opciones sobre acciones. Aun así, el golpe confirma que la compañía atraviesa una etapa delicada. Después del gran recorte anterior en 2023, Epic vuelve a apoyarse en una reestructuración profunda para intentar recuperar estabilidad y llegar en mejores condiciones a su próxima gran fase.
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